jueves, 26 de mayo de 2016

El miedo

Te voy a contar una historia, no es de esas donde príncipes salvan a las princesas de un castillo custodiado por un dragón, ni de piratas que buscan un tesoro en una recóndita isla del Mar Caribe. Tampoco es sobre un campesino que quiere ser más que eso y se une al ejército de su pueblo para ir a la guerra contra, tal vez, otro pueblo, mientras los reyes se ríen en sus aposentos. Esta historia no es fantástica, es más normal, es una que capaz te pasó a vos, o a alguien que conoces. Es la de cualquiera que tiene miedo, si, miedo, leíste bien, no está mal tenerlo ni reconocer que se tiene. El miedo que según la RAE es una “Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario.” Resaltemos real o imaginario. El miedo lo sentimos cuando sabemos que va a pasar algo que nos puede lastimar, nos puede herir, nos puede abrir hasta el más mínimo candado de seguridad que poseemos. Pero no siempre se basa en un hecho real, existente, a veces el miedo habita en nuestra mente, se nutre de inseguridades de cosas imaginarias, a veces le tenemos miedo a cosas que capaz jamás sucedan. Pongámoslo así, el miedo es como una criatura, algo tenebrosa si puede ser, oscura tal vez, yo lo imagino como un ser, una esencia sin forma pero que existe en todos. Lo podemos alimentar, ayudar a crecer, pero si te sobrepasas, se puede volver en tu contra, te puede controlar, puede apoderarse de vos, ¿No te pasó nunca ser presa de tu propio miedo? Que feo, eso que vive en vos te apresa, se volvió en tu contra. Seguramente pensas, ¡Que ruin el miedo, que infame! Si puede ser, pero el miedo sirve, ¿Qué si me volví loco? Eso es otro tema, pero en este caso no. El miedo te hace estar más atento a ciertas situaciones, te permite alertarte mejor, prepararte para lo que podría suceder, en esa forma sirve, nos ayuda a pensar que todo puede suceder, que no somos intocables en la vida. Pero como dije antes, te puede controlar, vos no tenes que dejar que eso suceda, controlalo, es difícil, pero podes. Pensá que cuando sepas controlar tu miedo, vas a tener una gran habilidad humana, tener algo que te permita estar alerta ante una posible situación de riesgo, pero que no se apodera de vos.

Aclaremos las cosas, el miedo no es bueno ni malo, es solo algo que sentimos, pero no debemos quedarnos con eso, debemos superarlo, porque el miedo puede atrasarnos ¿Cómo que nos puede atrasar? Si, si tenes miedo de algo y jamás te animas a hacerlo, te atrasas, con vos, con eso que queres hacer, te atrasas con el arte de vivir. No vas a ser más cobarde por tener miedo, es más, alguien valiente no es alguien que no tiene miedo, sino alguien que pudo superar el miedo que sintió. Lo importante del miedo es reconocerlo y hacer algo con él, transformarlo en energía positiva, en algo que te permita avanzar. Hay una frase muy linda que dice “Lo mejor está del otro lado del miedo” Y sí, es así, imagina que estás frente a una puerta, grande, del color que más te guste, o menos, si te da miedo no te gusta ¿O si? Bueno normalmente sentirías miedo de abrirla, mira si más allá de ella hay un abismo oscuro del que no podes parar de caer, o peor mira si hay muchos parciales desaprobados de todos tus años escolares o universitarios. Mira si hay fieras hambrientas listas para comerte, si hay estrellas que se apagaron, planetas deshabitados, cielos descoloridos, mira si hay sueños que nunca se cumplieron. Puede haber novias abandonadas en su altar, días grises eternos, incluso puede haber ciudades contaminadas, paisajes destruidos por la acción del ser humano, pueden haber tantas cosas feas, horrendas, que te obligan a dejar la puerta cerrada, para siempre.

Pero para, para un poco de pensar por favor, ¿No te das cuenta acaso que eso te lo dice tu mente? La mente a veces nos quiere proteger, pero ¿De qué? Abrí la puerta, anímate, capaz te estás perdiendo una fiesta con tus amigos, un café con tu pareja, un abrazo de tu hermano, la despedida algo agridulce pero hermosa de parejas en un puerto de algún lugar perdido de Italia, capaz te perdes de ver el final de tu serie favorita, de correr con tus hijos por un parque, un domingo a la tarde, mira si te llegas a perder de mirar las estrellas con la persona que amas, o de contemplar el césped cuando el viento lo mueve de acá para allá, mira si te perdes de un atardecer en pleno verano. No sabes que puede haber detrás de la puerta, pero no dejes que el miedo de que lo haya, opaque tus ganas de vivir y ser feliz. El miedo es malo, es bueno, el miedo es amigo y tu verdugo, pero al miedo lo controlas vos, vos decidís que hay del otro lado de la puerta, si te quedas con el miedo, se volverá un lugar oscuro, frío, deshabitado, pero abrila, animate, decile al miedo gracias por avisarme pero creo que puedo ser feliz del otro lado, después de todo, del otro lado de la puerta vas a estar vos, y ese simple hecho de existir, ya es suficiente para continuar.

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