martes, 1 de septiembre de 2015

Fugaz



La tortuga tenía un caparazón con forma de reloj. La liebre corría demasiado rápido para que alguien intentase siquiera atraparla. Tal vez nadie lo notó, pero el tiempo se mantenía al mismo ritmo de siempre. Tal vez nadie nunca disfrutó del viaje.

4 comentarios:

  1. Tal vez, la tortuga quería atrapar el tiempo.
    Tal vez la liebre, parar los relojes.

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    1. Lo bueno del tiempo, es que es relativo, y para cada uno pasa de manera diferente. O tal vez, pasa para todos igual.

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  2. Nunca se sabe con las tortugas, a veces pueden sorprender. Un saludo.

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